Un sheriff otoñal, viudo y ensimismado, sufre pesadillas donde enemigos del pasado le persiguen para vengarse. Tales temores se concretan cuando cinco de ellos, muy diferentes entre sí, entrecruzan sus vidas de forma inesperada y se alían para unificar su venganza.
Elementos de thriller, diálogos precisos y afilados, amores extremos o enfermizos, personajes femeninos apasionantes, explosiones de violencia a cargo de villanos depravados, así como de héroes menos intachables de lo que su imagen pública sugiere; desesperación y muerte, inocencia mancillada, memoria y nostalgia aliadas para provocar dolor… Constantes en la obra de Aguilar, aquí envueltas en un lirismo seco y lacónico, en ocasiones sombrío, siempre lacerante, tenso, más propio de la novela negra que del convencional western de frontera del cual la narración a menudo se aparta en el tono. Pero no sin apropiarse de una serie de elementos reconocibles, que en manos del autor se impregnan de un asfixiante clima opresivo, que no desprecia abrazar un inquietante onirismo en determinados pasajes.
Un sheriff otoñal, viudo y ensimismado, sufre pesadillas donde enemigos del pasado le persiguen para vengarse. Tales temores se concretan cuando cinco de ellos, muy diferentes entre sí, entrecruzan sus vidas de forma inesperada y se alían para unificar su venganza.
Elementos de thriller, diálogos precisos y afilados, amores extremos o enfermizos, personajes femeninos apasionantes, explosiones de violencia a cargo de villanos depravados, así como de héroes menos intachables de lo que su imagen pública sugiere; desesperación y muerte, inocencia mancillada, memoria y nostalgia aliadas para provocar dolor… Constantes en la obra de Aguilar, aquí envueltas en un lirismo seco y lacónico, en ocasiones sombrío, siempre lacerante, tenso, más propio de la novela negra que del convencional western de frontera del cual la narración a menudo se aparta en el tono. Pero no sin apropiarse de una serie de elementos reconocibles, que en manos del autor se impregnan de un asfixiante clima opresivo, que no desprecia abrazar un inquietante onirismo en determinados pasajes.