La catedral del Tiempo surgió poco a poco. Personajes que venían de otros libros, algunos que empezarían en este, pero todos entretejiendo las varias sagas que estructuran mi narrativa, y de ella se derraman a mi poesía y mi ensayo.Los cuentos se fueron escribiendo solos, hasta que ya necesité configurar el libro, de ahí el diseño arquitectónico para sus partes. El templo sin muros de la memoria, un contar la historia desde lo humano, la condición cubana en la condición humana, sin centralismos de ningún tipo, el todo confluyente, algo que sustancia mis libros y por lo que mi dramaturgia tiende más al tempo oriental, la acción de la no-acción, lo interior de mis personajes en la gran heroicidad de la vida cotidiana hace milenios. Yucael , un pueblo que puede ser todos los pueblos, es el escenario donde se mueven estas voces, de donde parten y a donde regresan o lo extrañan. Necesité crearlo. Con él, puedo desplazarme desde mi ficción a la realidad “real”, enlazando a Yucael con la historia de Cuba y cualquiera de las tantas culturas que nos sustanciaron durante siglos. Lo creé en desde mi primer libro de cuentos: Inkarrí, creció en Los hijos del silencio, pero La catedral del Tiempo marca su transición a otros libros de cuentos , novelas breves , ensayo .No me preocupé por modas literarias ni la escasez de papel cuando fueron escritos. Me ocupé de traducir la polifonía de vidas que me rodeaban en el barrio, el país, el mundo. Tras el velo de lo visible, la esencia. José Antonio Martínez Coronel
Language
Spanish; Castilian
Pages
174
Format
Kindle Edition
Release
September 20, 2019
La catedral del tiempo: Premio Razón de Ser 2007 Fundación Alejo Carpentier
La catedral del Tiempo surgió poco a poco. Personajes que venían de otros libros, algunos que empezarían en este, pero todos entretejiendo las varias sagas que estructuran mi narrativa, y de ella se derraman a mi poesía y mi ensayo.Los cuentos se fueron escribiendo solos, hasta que ya necesité configurar el libro, de ahí el diseño arquitectónico para sus partes. El templo sin muros de la memoria, un contar la historia desde lo humano, la condición cubana en la condición humana, sin centralismos de ningún tipo, el todo confluyente, algo que sustancia mis libros y por lo que mi dramaturgia tiende más al tempo oriental, la acción de la no-acción, lo interior de mis personajes en la gran heroicidad de la vida cotidiana hace milenios. Yucael , un pueblo que puede ser todos los pueblos, es el escenario donde se mueven estas voces, de donde parten y a donde regresan o lo extrañan. Necesité crearlo. Con él, puedo desplazarme desde mi ficción a la realidad “real”, enlazando a Yucael con la historia de Cuba y cualquiera de las tantas culturas que nos sustanciaron durante siglos. Lo creé en desde mi primer libro de cuentos: Inkarrí, creció en Los hijos del silencio, pero La catedral del Tiempo marca su transición a otros libros de cuentos , novelas breves , ensayo .No me preocupé por modas literarias ni la escasez de papel cuando fueron escritos. Me ocupé de traducir la polifonía de vidas que me rodeaban en el barrio, el país, el mundo. Tras el velo de lo visible, la esencia. José Antonio Martínez Coronel