En este libro desfilan muchos sue�os ut�picos y otras tantas pesadillas, porque no es raro que la utop�a de uno sea la distop�a del otroLa utop�a naci� con la Edad Moderna y tuvo mucho que ver con la formaci�n de nuestras ideas pol�ticas. Una y otra vez se propuso dise�ar la sociedad ideal y termin� por crear algo peor de la que conocemos, pero siempre dej� algo. Con el tiempo, la utop�a se democratiz�, pas� a llamarse ciencia ficci�n, y todav�a nos sigue acompa�ando.En este libro desfilan muchos sue�os ut�picos y otras tantas pesadillas, porque no es raro que la utop�a de uno sea la distop�a del otro. Aqu� est�n algunas utop�as argentinas y la huella de la Argentina en las utop�as ajenas, los sue�os de inmortalidad y de omnipotencia en sus formas m�s ingenuas, la Guerra de las Galaxias, el Gran Muro de M�xico y muchas locuras m�s.
En este libro desfilan muchos sue�os ut�picos y otras tantas pesadillas, porque no es raro que la utop�a de uno sea la distop�a del otroLa utop�a naci� con la Edad Moderna y tuvo mucho que ver con la formaci�n de nuestras ideas pol�ticas. Una y otra vez se propuso dise�ar la sociedad ideal y termin� por crear algo peor de la que conocemos, pero siempre dej� algo. Con el tiempo, la utop�a se democratiz�, pas� a llamarse ciencia ficci�n, y todav�a nos sigue acompa�ando.En este libro desfilan muchos sue�os ut�picos y otras tantas pesadillas, porque no es raro que la utop�a de uno sea la distop�a del otro. Aqu� est�n algunas utop�as argentinas y la huella de la Argentina en las utop�as ajenas, los sue�os de inmortalidad y de omnipotencia en sus formas m�s ingenuas, la Guerra de las Galaxias, el Gran Muro de M�xico y muchas locuras m�s.